Después de 10 años de andadura profesional es tiempo, sin duda, de muchas cosas. En primer lugar es “tiempo de web” tal y como se muestra en el título de este blog, tiempo de que empecemos a ver el futuro de la Red gracias a las vivencias y experiencias del pasado. Todo aquello que hemos estado esperando y que, o bien no ha llegado, o ya está aquí.
Los tiempos en los que el acento se ponía en el “diseño web” ya han pasado, y ahora es el momento de poner un acento importante en la empresa, las personas y los negocios. Ya no se pide “hágame usted un web, si es tan amable“, sino que se exige una herramienta que internacionalice la empresa, que abra mercados, que nos de beneficios y que, en primer y último lugar, nos consiga nuevos clientes.
Por eso ahora ya es “tiempo de web”, tiempo de dejarse de accesorios y de ir al grano: “hágame usted una herramienta on-line rentable, si no es mucha molestia“. Ya no seremos nunca más diseñadores web (menos mal), porque ahora un web que no está en buscadores, que no capta clientes, que desconocemos cuál es su rentabilidad, que no sabemos quién la visita… ya no es un web. Como no lo ha sido nunca, no nos engañemos, porque un trabajo incompleto nunca puede ser un buen trabajo y, ahora ya es tiempo de pedir rendimiento y rentabilidad a nuestro web: “ni flores ni colores, dígame usted cómo va a hacer para que mi web venda ¿o es mucha molestia?“
Sin duda ya es “tiempo de web”, de web al servicio de la estrategia de la empresa y no de adorno de moda, ha costado pero al fin ha llegado la hora.
Y también es “tiempo de blog”. Después de años de usar el newsletter y el correo electrónico es el momento de pasar el testigo al blog, más fácil de preparar contenidos en un momento, sencillo de gestionar, útil en las relaciones humanas y profesionales y absolutamente de moda.